- (Reg. 144) DOCUMENTO. Acuerdo entre el Ayuntamiento de Alcañiz y los religiosos de las Escuelas Pías en cuanto a la titularidad del colegio dedicado a San Valero, y a que en su portada y retablo se refleje el vínculo entre el Colegio y el Ayuntamiento.

1770, mayo, 7 - ALCAÑIZ

Acuerdo entre los religiosos de las Escuelas Pías de San Valero y el Ayuntamiento de Alcañiz. Se recuerda cómo, en 1729, estos religiosos fundaron su religión en Alcañiz. El Ayuntamiento les asignó el derecho y habitación del colegio de San Valero, con la condición de conservar su iglesia o capilla tal como estaba. Más tarde, tras comprar solares anejos, se amplió el colegio y claustro. E incluso se decidió la construcción de una nueva iglesia -tras solicitarse, en 1752, permiso al Ayuntamiento-. Esta obra se está realizando en 1770. Se propone que en adelante este colegio e iglesia pase a denominarse de San Valero y del Ángel Custodio. Y se acuerda que tanto en la portada del templo como en su retablo mayor se refleje la titularidad de San Valero y el vínculo que une a dicho colegio con el Ayuntamiento de la ciudad.

A.H.P.A. (Archivo Histórico de Protocolos de Alcañiz), Joaquín Suñer y Añón, sign. 228, ff. 52r.-57v.


/52r./ En la ciudad de Alcañiz, a siete de mayo del año mil setecientos y setenta.

Que ante mí, Joaquín Suñer y Añón, escribano de su Magestad, del Ayuntamiento de la ciudad de Alcañiz y de la misma vecino, se constituyeron de una parte, los señores don Joseph Rafael Millán, don Joaquín Gregorio de Pedro y el doctor don Pantaleón Arcayne, abogado de los Reales Consejos, regidores perpetuos y vecinos de la misma ciudad, comisionados para lo imfraescripto por el ylustre Ayuntamiento de dicha ciudad, en el acuerdo que celevró el día quinze de deciembre del año próximo pasado de mil setecientos sesenta y nueve, ante mí, dicho escribano, que de tener vastante facultad y poder para el otorgamiento de esta escritura, como por su tenor legítimamente me ha constado y consta doy fee- y de la otra, junto y congregado el capítulo y comunidad de los reverendos padres rector y religiosos de las Escuelas Pías del colegio de San Valero de esta ciudad, en el quarto del padre Thomás de San Miguel -rector del mismo- por llamamiento del padre Ambrosio de San Joseph de Calasanz, quien en pleno capítulo hizo relación de haber combocado dicha comunidad a son de campana como le tienen de costumvre, en el qual dicho capítulo interbinieron y fueron presentes los imfraescriptos y siguientes:

/52v./ Primo, el dicho padre Thomás de San Miguel –rector-, el padre Juan Francisco de Santa Susana, el padre Thomás de San Joaquín, el padre Antonio de San Víctor, el padre Thomás de la Virgen del Carmen y el dicho padre Ambrosio de San Joseph de Calasanz -todos sacerdotes y religiosos profesos de dicho Colegio- juntos y congregados como lo acostumbran en el referido quarto retoral para tratar y comferir los asuntos de su comunidad, capitulantes, pleno capítulo, hacientes, tenientes, celebrantes y representantes, por ser los que únicamente componen esta su comunidad, todos unánimes y comformes, y ninguno discrepante ni contradiciente, por sí y a nomvre de los demás individuos que en adelante compongan esta su comunidad, por quienes prestaron voz y canción en forma ambas partes, es a saber, dichos regidores comisionados -en nombre y voz de dicha ciudad y Ayuntamiento, y con la calidad de patrón que es de este Colegio y de sus rentas fundadas por el quondam Miguel Valero- y dicha reberenda comunidad -en el suyo propio- dixeron:

Que atendido y considerado al tiempo que dichos reberendos padres trataron la fundación y estavlecimiento de su religión en esta ciudad, el año mil setecientos beynte y nuebe, día treynta de junio, ante el difunto Miguel Joseph Figuera, escribano de dicho Ayuntamiento, se otorgó, por comisarios de éste, con el reberendo padre probincial de dicha Religión, que lo era el padre Juan /53r./ Chrisóstomo de San Jayme, escritura de capitulación y concordia, entrega de sus respectivas aulas y elección de nombramiento de rector del Colegio de San Valero, con barias restricciones y limitaciones, cuya escritura quedó derogada y se derogó en todas sus partes (entre paréntesis: excepto en la del método de la enseñanza que subsiste y debe ser comforme lo practicavan en los demás colegios que tenían en este Reyno y con expecialidad en los de Daroca y Barbastro) por la que por parte de dicho Ayuntamiento mediante sus diputados y el mismo padre probincial nuevamente pactaron y otorgadon otra, perpetuando la fundación a dicha religión ante el referido escribano Figuera, el día onze de nobiembre de mil setecientos treynta y uno.

Atendido y considerado en esta nueva concordia, con derogación de la primera, haverse entre otras cosas a más de la perpetuación, pactado y combenido, que la ciudad concedía y concedió su licencia, permiso y consentimiento a dicha religión para fundación de colegio en el sitio contiguo al de San Valero o en otro que a la ciudad y padre probincial pareciere más combeniente, en el que pudieran construir a expensas de la misma religión, yglesia, aula y abitaciones para dichos religiosos. Yque dicho colegio fuese del patronato del Ayuntamiento, baxo la inbocación del Santo Ángel Custodio, patrón y tutelar de /53v./ esta ciudad.

Que el Ayuntamiento asignaba, como asignó, perpetuamente al padre rector y religiosos del colegio del Ángel Custodio el drecho de abitación en las casas y colegio de San Valero, con la prebención que quedara la yglesia de este santo en la misma forma que existía, concediendo facultad al mismo padre rector y su religión que en el colegio de San Valero pudieran fabricar más quartos y abitaciones con caudal propio de la Religión, siendo sólo de obligación de la ciudad mantener los tejados y fundamentos de la casa que entonces hera colegio de San Valero, sin poder la religión y religiosos -en ningún tiempo ni por evento alguno- pedir resarcimiento ni cantidad alguna, por razón de mejorar y demás obras que hicieren.

Que el patronato activo y pasibo que la Ciudad y Ayuntamiento tenía en dicho colegio de San Valero y los llamados a la obtención de sus vecas siempre (entre paréntesis: sin embargo, de dicha capitulación y concordia) había de quedarle como le quedó ileso y sin que pudiera dicha religión, ni el padre rector ni religiosos que resideren en el colegio, pretender dominio ni posesión en él, ni en la administración de sus rentas, ni toma de quentas, ni enbarazar a la ciudad la visita del colegio de San Valero y aulas de /54r./ niños y gramática que ha acostumvrado y acostumbra hazer según sus reales ordenanzas y fundación de dicho colegio, con estipulación y expresión de otros pactos, condiciones, limitaciones, reservas, obligaciones y grabámenes que más particularmente se notan en la precalendada escritura de capitulación y concordia del año mil setecientos treynta y uno, y que en la presente de adicción y declaración se quieren haber por repetidos, expresados y puestos debidamente y según fuero de este Reyno de Aragón, y como más necesario sea.

Atendido y considerado que verificada dicha fundación y establecimiento de la insinuada sagrada religión y sus religiosos en esta ciudad, ocuparon sólo el sitio y abitaciones del narrado colegio de San Valero, en que se mantubieron algunos años hasta que compraron otros sitios y casas, agregando y uniéndolas al mismo Colegio con las que han ampliado la fábrica de éste y formado nueba aulas. Y posteriormente, dichos religiosos y comunidad sobre el suelo, techo y paredes de éstas han continuado un lienzo de claustro, disponiendo también quartos para los /54v./ religiosos.

Atendido y considerado que en la disposición y forma con que se han construido estas obras, tomando del corral y descubierto de dicho colegio de Valero para la escala y portería del nuebo colegio. Y que fabricándose al presente la yglesia de dicho colegio de Valero se varía toda su estructura, de suerte que va a quedar borrado en él todo el nombre, situación y planta del de San Valero. Y aún desecha la yglesia o capilla del mismo santo, que con especial recomendación en la presupuesta nueva concordia se estipuló, con restricción de que dicha yglesia de San Valero había de quedar en la forma que en el día del otorgamiento, admisión y perpetuación dichos religiosos se hallaba, bien que para esta bariación precedió memorial del padre Rafael de San Buenabentura, retor de la comunidad de dichos religiosos, a nombre de ésta y de su padre probincial, el reverendísimo padre Joseph de la Concepción, pidiendo permiso al Ayuntamiento para construir yglesia en el sitio, casa, colegio e yglesia de San Valero, ofreciendo hazer para los colegiales de Valero habitación mejor y más decente que la que en aquél tenían, con puerta a la calle y comunicación a lo interior del claustro de los religiosos. Y en el acuerdo celebrado el día nuebe de junio del año mil setecientos cinquenta y dos puso dicho Ayuntamiento su decreto, dando el permiso y licencia que dicho padre rector pedía, bien que con algunas condiciones y limitaciones. Y en efecto, en uso / 55r./ de dicha facultad y licencia, cumpliendo los religiosos y comunidad con la proposición de su memorial, han edificado y construido un salón o cuarto con seis alcobas decentes y acomodadas para los colegiales del colegio de San Valero, a la parte opuesta donde estava la fábrica de éste y con comunicación al claustro y obra que en unión y agregación al mismo de nuebo y a propias expensas tenían hecha dichos religiosos. En cuyo cuarto y puerta principal se han colocado pintadas las armas de la ciudad y dentro las de Miguel Valero, su fundador.

Atendido y considerado que como se evidencia de lo dicho, en birtud de dicho memorial y otras gracias pedidas por la religión al Ayuntamiento, se han alterado y bariado muchas cosas de la referida última escritura de perpetuación y concordia. Y que con la nueba yglesia que se fabrica ha quedado del todo desecho y comfundido el colegio e yglesia de San Valero, que estableció y fundó el quondam Miguel Valero. Y deseando el Ayuntamiento conserbar la memoria de tan grande bienechor. Y que en la nueba yglesia que se favrica, se reconozca por titular y patrón de ella al glorioso San Valero. Y que en lo sucesivo siempre se denomine el colegio e yglesia de San Valero y del Ángel Custodio, guardando el Ayuntamiento el honor y patronato que le perteneze en /55v./ dicha yglesia y colegio.

En inteligencia de todo y para continuar con la buena armonía y recíproca atención y afecto /con\ que ambas partes se han correspondido, se habían combenido dichas partes en otorgar la presente escritura de adición y declaración de concordia en la manera siguiente.

Por tanto, de grado y de sus ciertas ciencias, certificados de su drecho, dixeron se había combenido y tratado que desde el día de oy en adelante el colegio e yglesia que se fabrica, siempre y perpetuamente, ha de tener la denominación y llamarse de San Valero y del Ángel Custodio Debiendo quedar como quedan a fabor del mismo colegio e yglesia de San Valero todos los drechos, escrituras, decretos, preheminencias y gracias que se hayan hecho, otorgado y concedido al colegio y comunidad de las Escuelas Pías de la presente ciudad, bajo el título y nombre del Ángel Custodio solamente.

Que en la nueba fábrica y frontispicio de la yglesia haya de hacerse nicho sobre su puerta principal para colocar la estatua de San Valero, que debe hacerse a expensas de las rentas de su patronato. Que a los dos lados, en donde mejor pareciere, hayan de quedar dos piedras de tres a quatro palmos en quadro, con la cara de picón, para que en ellas se graben, a la drecha, las /56r./ armas de esta ciudad, y a la izquierda, las de Miguel Valero, fundador de dicho colegio, a expensas de las rentas de su patronato. Y en medio, otra piedra de igual tamaño en que se graven las armas de la religión, a expensas de la comunidad.
Que si para la traslación de la nueva yglesia no se hiciere el retablo mayor de ella, deberá colocarse el que oy existe de San Valero, con el escudo de armas de el fundador -que se ha quitado de él por no caber en el sitio en que oy está-. Y que quando llegare el caso de hacerse el retablo mayor por dicha religión o comunidad, deberá ponerse en el cuerpo principal de él /el\ glorioso San Valero, como titular y patrón. Y en el segundo cuerpo, el Santo Ángel Custodio. Y en los pedestrales de dicho retablo, a la parte drecha, se labrarán las armas de la religión. Y a la izquierda, las del fundador Miguel Valero. Siendo del cargo de la ciudad o de su patronato costear lo que importaren la estatua de San Valero y escudo de armas de dicho Miguel Valero.

Que el quarto, salón y alcovas hechas de nuevo y en que están los colegiales de Valero no han de poder bariarse ni hacer nobedad alguna en su obra, sin anterior aprobación y anuncia del Ayuntamiento, debiendo haverse y manifestarse dicha comunidad en el cuidado, educación, assis-/56v./tencia, mantenimiento y enseñanza de dichos colegiales, del modo, con las reglas y prebenciones que se declaran y prescriven en dicha última concordia y en la ynstitución y fundación principal de dicho colegio de Valero.

Que en consequencia de esta escritura, ha de quedar como para siempre y perpetuamente queda. Y será de cargo y obligación de dicha comunidad y su religión deber mantener y conserbar a propias expensas suyas toda la fábrica, material de dicha nueva yglesia y colegio, sus quartos, habitaciones y demás oficinas, sin que para ello ni para la material y formal existencia y conservación de los quartos de colegiales de Valero. Y aunque deba hacerse de nuebo, haya y tenga obligación de contrivuir con cantidad alguna la ciudad por sí, ni de las rentas del patronado de dicho colegio.

Sobre lo que en conformidad de este pacto, derogaban dichas partes y declararon por derogada y excisa la cláusula del pacto de dicha escritura de concordia del año mil setecientos treynta y uno, que ligó a la ciudad con la obligación de mantener los texados y fundamentos de la casa y colegio de San Valero como en el día de su otorgamiento lo estaban.

Que en todo lo demás que particular, expresa y literalmente no se especifica, declara y estipula en los pactos de la presente adición y declaración, ambas partes respectivamente han de guardar y observar lo prebenido y pactado en la referida escritura de capitulación, concordia y perpetuación /del año mil setecientos treinta y uno\. Y consintieron, expresamente, deba entenderse y que se entienda estar hecha, otorgada y firmada la presente, baxo las mismas cláusulas /57r./ jusmisiones y obligaciones en aquélla puestas y que aquí quieren haber por referidas.

Y al cumplimiento de todo lo sobredicho ambas partes, respectivamente, por lo que a cada una le comprende, obligaron todos sus bienes y rentas, muebles y sitios dondequiere habidos y por haber, es a saber, la parte de dicha comunidad todos los particulares de la misma y su colegio, y la de dichos comisionados, los de la presente ciudad, su Ayuntamiento y patronado del colegio de Valero, de todos muebles y sitios, dondequiere habidos y por haber. Los quales quisieron aquí haber y hubieron por nombrados y comfrontados,y todos por especialmente obligados debidamente y según fuero del presente Reyno de Aragón.

Y quisieron que esta obligación sea especial, surta y tenga el efecto que según dicho fuero surtir y tener puede y debe. Y reconocieron y comfesaron tener y poseher dichos vienes nomine precario y de constituto, de la parte inovserbante y no cumpliente, por la observante y cumpliente, el tenor de esta escritura. Y con sóla ella pueda ante qualquiera juez competente, aprehender y executar los vienes sitios, executar, imbentariar, emparar y secuestrar los muebles de la parte no observante ni cumpliente, y obtener sentencias en favor en qualesquiere procesos que intentare, siguiendo las apelaciones. Y en virtud de dichas sentencias, poseher y usufructuar dichos vienes hasta ser pagada la parte observante de todo quanto por la inobservancia de la otra se le deviere etc. Y renunciaron a sus propios juezes y se jusmetieron a la jurisdicción y conocimiento de los de su propio fuero respectibamente. Y quisieron fuese bariado en juicio etc.

(Al margen: Loación del padre provincial)
Y estando presente a todo lo sobredicho el reverendísimo padre Cayetano de San Juan Bautista /57v./ -prepósito probincial de las Escuelas Pías en esta probincia de Aragón y la de Valencia- dixo: que cerciorado del contexto de la anterior escritura, en quanto es e incumve a su oficio, la loava, comfirmava y aprobava, lohó, comfirmó y aprobó en todas sus partes, por lo respectibo al otorgamiento y obligaciones que contrahe el referido padre rector y esta su santa comunidad de dichas Escuelas Pías. Y para que en todo tiempo sea estable y permanente y produzca todo vuen efecto como celevrada y otorgada, con su permiso, licencia y consentimiento, interponía e interpuso la autoridad de su oficio, que según derecho y constituciones de esta su sagrada religión se requiere. Y de la presente escritura ha de tomarse la razón etc., fiat large etc.

Testes: Joseph Comas de Cosme y Lorenzo López, havitantes en dicha ciudad de Alcañiz.
Joseph Rafael Millán, en dicho nombre, otorgo lo dicho (autógrafo)
Joaquín Gregrorio de Pedro, en dicho nombre, otorgo lo dicho (autógrafo)
Don Pantaleón Arcayne, en dicho nombre, otorgo lo dicho (autógrafo)
Cayetano de San Juan Bautista, provincial, loa lo sobredicho (autógrafo)
Lorenzo López, soy testigo de lo dicho (autógrafo)
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