Catálogo Artístico y Monumental

LA IGLESIA PARROQUIAL DE NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA

CALANDA (Bajo Aragón)

Barroco. Siglo XVII - XVIII (reformado tras la Guerra Civil)

Francisco Olaso, José Latorre y Martín Fontoba

Piedra sillar, ladrillo y otros materiales.


Descripción:

Este templo parroquial es un amplio y sólido edificio. En su exterior se alterna el ladrillo y la sillería. Su fachada principal está situada en el lado del Evangelio, en ella se dispone una pequeña espadaña y una sencilla portada acogida por un arco de medio punto. En el lado de la Epístola se abre una portada secundaria que da a la plaza que antiguamente se llamaba "del Cementerio" y que actualmente lleva el nombre del cardenal Cascajares.

Tiene planta rectangular y tres naves: la central de mayor anchura y altura que las laterales. La nave principal se cubre con bóveda de cañón con lunetos y las laterales con bóveda de arista. Una de las capillas (o tramo de una de las naves laterales) se cubre con una gran cúpula sobre pechinas. Carece de crucero y cúpula central. La zona de la cabecera presenta hacia el interior forma poligonal. Los arcos perpiaños que separan los tramos de la nave central tienen su continuidad en las pilastras que adornan los muros laterales.

El interior está bellamente decorado con estucos de gusto rococó, basados en motivos vegetales (como hojas, haces de trigo y rácimos de uva), instrumentos musicales, ángeles, jarrones, etc.

En cuanto a su construcción, fray Manuel García Miralles (1966) aporta numerosos datos acerca de esta parroquia. En principio existió un pequeño templo, construido a finales del siglo XIII o principios del siglo XIV. En 1462 Pedro Vacca, señor de la villa, decidió reconstruir y ampliar el edificio original (que debió ocupar la nave del Evangelio del templo actual). Y, finalmente se llevó a cabo el edificio barroco que hoy se conserva. En una visita llevada a cabo por representantes de la Orden de Calatrava en 1590 ya se advertía del mal estado del templo. Pronto se manifestó la voluntad de edificar un nuevo templo.

El Archivo Histórico de Protocolos de Alcañiz conserva la capitulación y concordia acerca de la fábrica de la iglesia que se ha de hacer [...] en esta villa [...] a la manera de la de Alloza fechada el 30 de marzo de 1642. Además de mencionarse en numerosas ocasiones la parroquial de Alloza como modelo (no sólo para el propio edificio sino incluso para el órgano y las dos pilas bautismales), también se precisa que la cúpula del presbiterio debería hacerse como la del templo parroquial de Andorra; las bóvedas y ventanas como las de la iglesia del colegio de la Trinidad de Zaragoza; y las bóvedas de coro y naves laterales, y las sacristías debían ser similares a las de la iglesia de Santa Lucía de Alcañiz. También se especifica que el frontispicio del altar mayor aya de ser ochabado o quadrado conforme los jurados que son o seran de Calanda les dixeren lo han de hazer el dia de la planta de la iglesia y que la altura de los claustros sea conforme los de la iglesia de Alloça dandoles un palmo mas de ancho que aquellos tienen y que las capillas ayan de ser una mas a cada parte de las que ay en dicha iglesia y ha de ser en esta conformidad que las capillas ultimas que se añadan ayan de estar y tomar la metad del presbiterio y en los restante ayan de hazer dos sacristias una a cada parte correspondientes a las bouedas de los claustros y que ayan de hazer y hagan esta iglesia de la villa de Calanda diez y ocho palmos mas larga que esta la iglesia del lugar de Alloça [...]. En cuanto al pago y plazos de la obra, se acuerda que Francisco Olaso y Jusepe Latorre deberán recibir del Concejo 200.000 sueldos jaqueses en diez anualidades iguales; y que hayan de dar hecha perficionada y rematada y acabada la dicha iglesia dentro tiempo de ocho años que en principiaran a correr desde el primero dia del mes de mayo de mil seyscientos quarenta y dos immediata siguientes [...] Este documento aparece referenciado por Ceamanos y Mateos (2005, p. 148).

Un documento posterior, fechado el 29 de noviembre de 1643, confirma la participación en esta fase constructiva de los albañiles José Latorre (que ya constaba en la capitulación) y Martín Fontoba.

El día 23 de noviembre de 1643, festividad de San Clemente, se colocó su primera piedra. Y el 27 de septiembre de 1651 se bendijo. Poco más tarde se colocó el retablo mayor y los laterales.

En el siglo XVIII el templo se reformó. En una visita llevada a cabo en abril de 1719 se indicaba la necesidad de reparar el viejo alminar moruno (torre separada de la iglesia) y la propia iglesia que, por ser las paredes de ésta delgadas y cargar mucho el peso, los arcos y bóvedas baten las paredes del mediodía, amenazando ruina y era preciso hacer tres estribos. En 1721 la revisaron Miguel de Aguas, fray Bernardo y Silvestre Escatrón y declararon que amenazaba ruina. El problema parece ser que centraba en el cimborrio y optaron por tirarlo en vez de hacer los estribos. Poco más tarde la torre se derribó y se llevaro a cabo las obras de reforma necesarias.

Los graves destrozos ocasionados en 1936 obligaron a una nueva reforma del templo. Se restauraron las cubiertas, el pavimento, etc. El 22 de mayo de 1961 se iniciaron las obras de consolidación del edificio. Además se encargó el retablo mayor a los Hermanos Albareda, en sustitución del original. En 1936 también se perdió el magnífico órgano que hizo en 1734 Francisco Turull, maestro de hacer órganos muy conocido en su época y que precisamente era vecino de esta villa.


Más información:


Bibliografía y fuentes documentales:

- ALLANEGUI Y LUSARRETA, Vicente, Apuntes históricos sobre la Historia de Calanda, Calanda / Teruel, Ayuntamiento de Calanda / Parroquia de la Esperanza / Instituto de Estudios Turolenses, 1998.
- BENITO MARTÍN, Félix, Patrimonio histórico de Aragón. Inventario arquitectónico: Teruel, Zaragoza, Departamento de Cultura y Educación de la Diputación General de Aragón, 1991.
- CEAMANOS LLORENS, Roberto y MATEOS ROYO, José Antonio, Calanda en la Edad Moderna y Contemporánea, Teruel, Instituto de Estudios Turolenses, 2005. Publicación en internet
- GARCÍA MIRALLES, Manuel, Historia de Calanda, Valencia, 1969.
- MADOZ, Pascual, Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar, Madrid, 18¬45-1850.
- SEBASTIÁN LÓPEZ, Santiago, Inventario artístico de Teruel y su provincia, Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia, 1974.
- THOMSON LLISTERRI, Teresa, “El arte barroco en la comarca del Bajo Aragón” en José Ignacio Micolau Adell y Teresa Thomson Llisterri (coords.), Comarca del Bajo Aragón , Colección Territorio núm. 18, Zaragoza, Gobierno de Aragón, 2005, pp. 151-167. Publicación en internet
- VIDIELLA JASSÀ, Santiago, “Calanda y Foz-Calanda”, en Boletín de Historia y Geografía del Bajo Aragón, Zaragoza, Tip. Mariano Escar, 1907-1909. Edición facsímil a cargo del Centro de Estudios Bajoaragoneses, 1982, tomo III, pp. 240-241.


Autoría:

TEXTO (abril, 2019): Teresa Thomson. FOTOGRAFÍAS: Paco Climent.
PLANTA: Santiago Sebastián, Inventario artístico de Teruel y su provincia, Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia, 1974, p. 114.
COLABORACIÓN (fuentes): Ana Domenech y Raúl Tabuenca (UNIVERSA, 2019).


Volver al inicio del catálogo

© 2012 Fundación Quílez Llisterri. Fomento de Arte y Cultura en el Bajo Aragón.
© 2012 Textos y fotografías, sus autores.

ACCESIBILIDAD: WAI A | W3C HTML 4.1 | W3C CSS