Catálogo Artístico y Monumental

LAS PINTURAS DE VAL DEL CHARCO DEL AGUA AMARGA

ALCAÑIZ (Bajo Aragón)

Arte Rupestre. 5000 – 2000 a. C.

Pintura mural

1’70 x 6’80 m. (friso)


Descripción:

El conjunto de pinturas de Val del Charco del Agua Amarga está considerado uno de los conjuntos de arte rupestre levantino más interesantes y completos de la Península Ibérica, declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

Está situado en un abrigo o hueco abierto en una gran pared rocosa situado en el término municipal de Alcañiz, a unos 17 km de la población. Debió elegirse por su proximidad a una charca salitrosa (a la que debe su nombre) y que la convirtió en un abrevadero natural y por tanto en un buen cazadero o zona apropiada para la caza.
Estas pinturas fueron descubiertas en 1913 por Carlos Estevan Membrado, farmacéutico de Valdealgorfa, quien las dio a conocer a la comunidad científica, en 1915, junto con el reconocido arqueólogo calaceitano Juan Cabré.
En 1998 se instaló una robusta verja de cerramiento para protegerlas de las diversas agresiones que han sufrido desde su descubrimiento, sobre todo cuando se mojaban con ánimo de intensificar su cromatismo.

El conjunto pictórico -desarrollado como un gran friso- presenta más de 80 figuras, todas ellas en color rojo. En él tiene un gran protagonismo la figura humana dotada de un impresionante dinamismo. La vida que en él se refleja se centra en una única actividad: la caza. Tema que enlaza perfectamente con el valor ritual o propiciatorio que mayoritariamente se ha atribuido a estas remotas manifestaciones artísticas.

Entre las figuras representadas destaca la figura de un gran arquero con las piernas muy abiertas, con lo que se consigue trasmitir perfectamente la idea de movimiento. Dinamismo que también se refleja en las numerosas figuras de arqueros de menor tamaño con las piernas ángulo de 180 grados, captados en plena 'carrera al vuelo’. Es curiosa la figura humana que parece portar una máscara que se enfrenta a un ciervo y que se une con la imagen de otro (en sentido contrario) con una cornamenta muy desarrollada y perfectamente conservada. Es también espectacular la figura de un gran ciervo con una soberbia cabeza coronada de una cornamenta ramificada. En ella se observa un naturalismo que se aleja del acentuado esquematismo que caracteriza a la pintura levantina. Ya en la zona derecha del friso se distingue una interesante figura femenina de gran tamaño y relativamente aislada del resto. La parte superior del cuerpo, muy estilizada, contrasta con las anchas caderas y nalgas cubiertas con una amplia falda.


Más información:


Bibliografía y fuentes documentales:

- BELTRÁN MARTÍNEZ, Antonio, El arte rupestre en la provincia de Teruel, Teruel, Instituto de Estudios Turolenses, col. Cartillas turolenses, núm. 5, 1986.
- BELTRÁN MARTÍNEZ, Antonio Las pinturas rupestres del abrigo del Val del Charco del Agua Amarga de Alcañiz, Zaragoza, Prames, 2002.
-BENAVENTE SERRANO, José Antonio, “El Bajo Aragón: de la Prehistoria a la época islámica” en José Ignacio Micolau Adell y Teresa Thomson Llisterri (coords.), Comarca del Bajo Aragón , Colección Territorio, núm. 18, Zaragoza, Gobierno de Aragón, 2005, pp. 63-71. Publicación en internet
- ROYO GUILLÉN, José I. y BENAVENTE SERRANO, José Antonio, Val del Charco del Agua Amarga (Alcañiz, Teruel). Un modelo para la protección y difusión del Arte Rupestre Aragonés, Alcañiz / Zaragoza, Ayuntamiento de Alcañiz / Gobierno de Aragón, 1999.


Autoría:

TEXTO de Teresa Thomson Llisterri. FOTOGRAFÍAS de Francisco J. Climent Soriano
COLABORACIÓN (fuentes): Ana Domenech y Raúl Tabuenca (UNIVERSA, 2019).


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© 2012 Fundación Quílez Llisterri. Fomento de Arte y Cultura en el Bajo Aragón.
© 2012 Textos y fotografías, sus autores.

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