Catálogo Artístico y Monumental

LA IGLESIA PARROQUIAL DE LA ASUNCIÓN

LA CODOÑERA / LA CODONYERA (Bajo Aragón)

Barroco. Varias fases constructivas: la más importante la del siglo XVIII


Descripción:

El otro gran edificio de esta población es la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora. Está adosada a la casa consistorial, pero formando un pequeño ángulo.

Observando detenidamente su planta, lo primero que se deduce es que es fruto de más de una etapa constructiva, dato que se confirma al analizar su sistema de cubrición. En la planta se refleja una clara diferencia entre la anchura de las dos naves laterales, que desde luego no está condicionada por el solar en el que se emplaza. Y, en cuanto a la cubierta, se ve que si bien la mayor parte de la obra presenta la característica bóveda de cañón con lunetos, los primeros tramos de sus naves laterales se cubren con bóveda estrellada. Además, el Archivo Histórico de Protocolos de Alcañiz aporta un dato interesante referente a unas obras de gran envergadura que se llevaron a cabo en este templo prácticamente a la vez que su casa consistorial, entre 1561 y 1566 (si bien en la documentación no se especifica en qué consistieron estas obras). De todo ello se puede deducir que este edificio ha sufrido diversas reformas o remodelaciones; siendo la más importante, desde luego, la llevada a cabo en el siglo XVIII. Hoy al contemplar esta iglesia no cabe ninguna duda de que se trata de una obra barroca, en la que incluso ya se empieza a acusar la característica severidad neoclásica. Sin embargo, lo que es evidente es que esta obra aceptó parte de la anterior, lo que queda reflejado claramente en los dos tramos de las naves laterales antes mencionados; que además, por estilo, pueden coincidir perfectamente con las obras que, por el Archivo Notarial de Alcañiz, se sabe que se realizaron en el siglo XVI.

Exteriormente destacan la portada y la torre. La portada se abre en el lado de la Epístola (izquierdo mirando hacia el altar) y está acogida por un porche o pórtico. Tiene dos cuerpos separados por un gran entablamento. En el cuerpo inferior se abre un gran arco de medio punto, flanqueado por bellas columnas salomónicas. Y en el cuerpo superior se ve una hornacina, hoy vacía, flanqueada por columnas decoradas con flores. Sobre la hornacina se labró el árbol que constituye el motivo principal del escudo de La Codoñera: un membrillo.

La torre se eleva a los pies de la iglesia, también en el lado de la Epístola. Se concibe como obra independiente de la iglesia: no encaja en su fachada e incluso se desplaza del eje longitudinal del templo. En ella se definen tres cuerpos, todos ellos de planta cuadrada. El primero está realizado en piedra y los dos superiores, en ladrillo. El segundo o cuerpo de campanas presenta un vano, abierto en arco de medio punto, en cada uno de sus lados. Tiene sus esquinas achaflanadas y está delimitado por molduras muy voladas. En él se instaló el día 27 de septiembre de 1951 un nuevo reloj que fue costeado con los vecinos (pagando un real por cada doble de aceitunas). El tercer cuerpo es muy sencillo y ostensiblemente más pequeño que el anterior, tanto en planta como en alzado. También tiene sus esquinas achaflanadas; las cuales están decoradas con pirámides coronadas por bolas. Todo el conjunto se remata con un pequeño cuerpo piramidal y una gran cruz de hierro forjado.

El interior del templo fue desmantelado en 1936, destruyéndose sus retablos e imágenes. Tras la valoración del vicario mosén Jesús Moreno de 1939, en el que se estimaba los daños sufridos en 1936, se decaró "destruida y saqueada". Él mismo impulsó la restauración del templo iniciada en 1940. En cuanto al arte mueble desaparecido, Miguel Sanz y José Ramón Molín en el volumen 6 de La Codoñera en su historia (2006, pp. 249-250, especifican las piezas de platería de este templo que fueron recuperadas tras el encargo que recibió Pedro Molíns Velilla del Ayuntamiento, en la sesión extraordinaria que éste celebró el 25 de julio de 1941: una cruz procesional y un cáliz de plata dorada del siglo XVI, una naveta del siglo XVIII, dos custodias, un hisopo, un copón, dos "platinas" y un "calderete" de plata.

Varios documentos conservados en el Archivo Histórico de Protocolos de Alcañiz confirman la devoción hacia los santos Cosme y Damián, patronos de la población. Se fundó la capellanía de dichos santos en 1516 por los esposos Juan Araguat y María Romános. Y a mediados del siglo XVII se les dedicó una capilla del templo parroquial realizada por el cantero Pedro Gorrita, vecino de Alcañiz. Para ella se encargó en 1660 un retablo al escultor Juan de Latorre (ver documento adjunto). Vicente González (1994, pp. 74-75) aporta varios datos que confirman el notable reconocimiento que en su época tuvo el autor de este retablo: "Joan Domingo Latorre Martín, hijo de Domingo Latorre y de Antonia Martín, natural de la villa de Montalbán, llegará a ser vecino de la villa de Alcañiz, donde destacará y se acreditará como mazonero y también como escultor, después de su matrimonio, el año 1640, con Ana Juana Gorrita Blasco, hija del dorador Lázaro Gorrita [...]"; su buen nombre hace que sea llamado en 1652 para hacer el retablo del Santísimo Sacramento en la Colegial de Alcañiz, tras ser fabricada por el albañil Juan Gascón y el cantero Juan Sodellas, y que Miguel Ezquerra acuda en 1657 desde Barbastro para ser su aprendiz y que le enseñase "los oficios de entallador y ensamblador".


Más información:

(Reg. 286) DOCUMENTO. Capitulación del contrato del retablo de los santos Cosme y Damián para la iglesia parroquial de La Codoñera. Transcripción: T. Thomson. Pub. GONZÁLEZ HERNÁNDEZ, Vicente, Noticias..., 1994, pp. 74-75.


Bibliografía y fuentes documentales:

- BENITO MARTÍN, Félix, Inventario arquitectónico: Teruel, Zaragoza, Departamento de Cultura y Educación de la Diputación General de Aragón, 1991.
- GONZÁLEZ HERNÁNDEZ, Vicente, Noticias Histórico-Artísticas de Alcañiz. Siglos XVII y XVIII, Alcañiz, Centro de Estudios Bajoaragoneses, 1994.
- MADOZ, Pascual, Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de España y sus posesiones de ultramar, Madrid, Establecimiento tipográfico de P. Madoz y L. Sagasti, 1845-1850. Edición facsímil, Zaragoza, Diputación General de Aragón, 1986.
-MICOLAU ADELL, José Ignacio, THOMSON LLISTERRI, Teresa, “De Aguaviva a Valdealgorfa”, en José Ignacio Micolau Adell y Teresa Thomson Llisterri (coords.), Comarca del Bajo Aragón , Colección Territorio, núm. 18, Zaragoza, Gobierno de Aragón, 2005, pp. 329-346. Publicación en internet
- SANZ PARERA, Miguel y MOLINS MARGELÍ, José Ramón, La Codoñera en su historia, La Codoñera, edición de los propios autores, 1995-2006.
- SEBASTIÁN LÓPEZ, Santiago, Inventario artístico de Teruel y su provincia, Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia, 1974.
- THOMSON LLISTERRI, Teresa, “El arte barroco en la comarca del Bajo Aragón” en José Ignacio Micolau Adell y Teresa Thomson Llisterri (coords.), Comarca del Bajo Aragón , Colección Territorio núm. 18, Zaragoza, Gobierno de Aragón, 2005, pp. 151-167. Publicación en internet


Autoría:

TEXTO: Teresa Thomson (abril, 2019). FOTOGRAFÍAS: Paco Climent.
PLANTA: Santiago Sebastián, Inventario artístico de Teruel y su provincia, Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia, 1974, p. 161. COLABORACIÓN (fuentes): Ana Domenech y Raúl Tabuenca (UNIVERSA, 2019).


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© 2012 Fundación Quílez Llisterri. Fomento de Arte y Cultura en el Bajo Aragón.
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