Catálogo Artístico y Monumental

EL PUENTE DE LA ALBERTA

ALCAÑIZ (Bajo Aragón)

Reconstruido a finales del siglo XIX (c. 1895)

Alejandro Mendizábal y Martín (1856-1916), ingeniero de caminos, canales y puertos (reconstrucción)

Predominio de piedra sillar


Descripción:

Este puente está situado unos 3 Km del conjunto urbano, en un punto muy próximo al cruce que conduce hacia Calanda desde la carretera de Castelserás (A-1409). Se eleva sobre el río Guadalope, antes de que éste llegue a la población. Se estructura en tres tramos. El central (de mayor longitud) muestra un amplio arco rebajado. Sobre este mismo arco (decreciendo en altura hacia el centro para adaptarse al perfil circular) se abren pequeños arcos de medio punto. En los tramos laterales se disponen arcos similares pero en este caso de igual altura entre sí: son también de medio punto, con dovelaje muy marcado y con resalte en la línea de impostas.

El aspecto actual de este puente tiene su origen en la reconstrucción proyectada por el ingeniero Alejandro Mendizábal a finales del siglo XIX. Esta intervención queda confirmada por la documentación conservada en el Archivo Municipal de Alcañiz. Así, en el acta de la sesión del Ayuntamiento de Alcañiz celebrada el 26 de enero de 1895 ya se llama la atención sobre la necesidad de llevar a cabo la reconstrucción del puente de la Alberta, obra de reconocido interés por la clase agrícola y de indudable importancia en su día para el paso de las aguas potables con destino al consumo de los vecinos de esta ciudad. Y cuando el 30 de abril de 1898, el Ayuntamiento acuerda regalar un placa de plata al citado Mendizábal, en la que se recuerde su nombramiento en 1895 de hijo adoptivo de la ciudad de Alcañiz, se incluye esta obra entre sus méritos: el plano y proyecto con su memoria de la reconstrucción del puente llamado de la Alberta, los estudios para la traída de aguas potables a esta ciudad [...].

El germen del mismo debió ser un sencillo pontón o puente de madera que en un momento concreto (no documentado hasta la fecha) se rehizo en piedra. Su existencia desde la Edad Media explica que ya en los documentos del siglo XIII al puente más próximo a la población se le denomine Puente Viejo.

En escrituras notariales del siglo XVI conservadas en el Archivo Histórico de Protocolos de Alcañiz (como la fechada el día 6 de marzo de 1538, del notario Lorenzo Monforte) se hace referencia a la partida llamada el puent de Alberta. Ello confirma tanto la antigüedad de la primera obra (que dio nombre a la partida en la que se localizaba) como la denominación que en el siglo XVI ya se daba a este puente, en tantas ocasiones cuestionada e interpretada como un error o derivación de la palabra "alberca".


El antiguo puente debió ser objeto de varias reconstrucciones derivadas de las frecuentes riadas del Guadalope. Aparece magníficamente reflejado en un grabado de Palomino del siglo XVIII (ca. 1780), en el que se le denomina puente de la Alberca, a diferencia de todas las fuentes consultadas del siglo XIX en el que ya aparece como puente de la Alberta. Ese antiguo puente fue destruido en la guera de la Independencia, tal como lo confirma Eduardo Jesús Taboada en su Mesa Revuelta. No fue reconstruido hasta finales del siglo XIX con la ya mencionada intervención de Mendizábal a finales del XIX. De ahí que Pascual Madoz en su Diccionario (1845-1850) se refiriese a él como obra desaparecida: Se cruzaba antes este río [el Guadalope] por tres puentes. El 1º á distancia de 1 hora de la ciudad se llamaba de la Alberta; el 2º separado de la población un poco mas de 1/3 de legua no ha dejado de sí mas memoria que su nombre de la Palanca y un monton de escombros, y el 3º denominado el Mayor, único que existe en el dia [...].

Respecto a Alejandro Mendizábal -autor de la obra que se conserva en la actualidad- , Eduardo Jesús Taboada en su Mesa Revuelta (1898), debido a la amistad que le unía con él, elude valorar su obra, pero incluye un interesante artículo que se publicó en El Bajo Aragón (semanario alcañizano) y que se reprodujo en la prensa de Teruel en el que se elogia la figura del reconocido ingeniero: “El cuerpo robusto, el corazón sano, el alma noble y el entendimiento privilegiado, Alejandro Mendizábal ha sido uno de los hombres más útiles a la región que le vio nacer, por ser su obra de esas que quedan por modo perdurable al servicio de los intereses materiales de los pueblos. Mendizábal nació en Zaragoza el año de 1856, y después de cursar con notable aprovechamiento la facultad de Ciencias, ingresó en la Escuela de Caminos, Canales y Puertos el 75, terminando su carrera cuatro años más tarde. Destinado a la provincia de Teruel hace 16 años, durante este lapso de tiempo, sobre Mendizábal ha gravitado un trabajo extraordinario, casi superior al humano esfuerzo, pues a excepción de cortísimas temporadas, él ha sido el único que ha trabajado con empeño, digno de aplauso, en las obras públicas de esta provincial. ¡Qué labor tan fecunda la suya!. Ciento ochenta kilómetros de carretera que lleva proyectados y construidos hasta la fecha, a más de doce puentes, entre los cuales, los hay tan notables, como el del Matarraña por su importancia, el de Vivel por su esbeltez, y el de Alcañiz por su atrevimiento, y como si esto fuera poco, todavía le ha quedado tiempo para reformar el proyecto del pantano de Híjar, y para proyectar y dirigir el lindísimo teatro de esta ciudad. [...] La provincia de Teruel debe mucho a Alejandro Mendizábal, pero Alcañiz le debe mucho más todavía. Nuestro último Ayuntamiento, enmendando yerros pasados, le nombró hijo adoptivo de esta ciudad, y aunque la honrosa distinción no está grabada en plancha de plata, está esculpida en el corazón de todo buen alcañizano. [...]”


Más información:


Bibliografía y fuentes documentales:

- LALIENA CORBERA, Carlos, Sistema social, estructura agraria y organización del poder en el Bajo Aragón en la Edad Media (siglos XII-XV), Teruel, Instituto de Estudios Turolenses, 2009.
- MADOZ, Pascual, Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de España y sus posesiones de ultramar, Madrid, Establecimiento tipográfico de P. Madoz y L. Sagasti, 1845-1850. Edición facsímil, Zaragoza, Diputación General de Aragón, 1986.
- TABOADA CABAÑERO, Eduardo Jesús, Mesa Revuelta. Apuntes de Alcañiz, Zaragoza, tip. La Derecha, 1898.

DOCUMENTACIÓN
- Libros de actas del Ayuntamiento de Alcañiz. Archivo Municipal de Alcañiz.
- Fondo Documental Histórico de las Corte de Aragón (grabado de Palomino)


Autoría:

TEXTO: Teresa Thomson. FOTOGRAFÍAS: Paco Climent, 2012.


Volver al inicio del catálogo

© 2012 Fundación Quílez Llisterri. Fomento de Arte y Cultura en el Bajo Aragón.
© 2012 Textos y fotografías, sus autores.

ACCESIBILIDAD: WAI A | W3C HTML 4.1 | W3C CSS