Catálogo Artístico y Monumental

EL 'PUENTE VIEJO' - EL 'PUENTE DE PIEDRA'

ALCAÑIZ (Bajo Aragón)

Origen medieval (s.XIII- s.XIV). Numerosas restauraciones posteriores (importantes, las de 1570 y 1836).

Predominio de piedra sillar


Descripción:

Este puente -como el de Castelserás y Valderrobres- sirve de acceso al conjunto urbano desde la Edad Media. Como es habitual en los puentes medievales, presenta tajamares de planta triangular. Salva el cauce del río Guadalope que traza un gran meandro a su paso por Alcañiz. La obra original medieval -que debió tener la característica forma de "lomo de asno" o tablero en doble vertiente- ha sido objeto de profundas reformas pero todavía puede contemplarse (o adivinarse) bajo el tramo de carretera que sustenta en la actualidad y que comunica la capital bajoaragonesa con Zaragoza. Numerosas han debido ser las ocasiones en que esta obra ha resultado gravemente afectada, tanto por causas naturales -crecidas del río- como por motivos de otra índole. Especialmente traumática fue su voladura durante la guerra de la Independencia, acontecimiento que obligó a la reconstrucción de su tramo central en 1836 (en el marco de la primera guerra carlista) que fue sufragada con los productos de un arbitrio municipal aplicado durante los años 1837 y 1838: se cobraban tres dineros por fanega de trigo que entraba en el Almudí y un almud de trigo por cahíz de la maquila que producían los molinos de Alcañiz y Castelserás (E.J. Taboada, Mesa Revuelta, p. 232). Sobre esta reforma, en el Archivo Municipal de Alcañiz se conserva un interesante plano firmado por Antonio Vicente, en Zaragoza el día 7 de agosto de 1822 (aprobado por la Real Academia de San Luis), en el que se especifica la parte que estaba arruinada y que debía ser reconstruida, correspondiente a los arcos más próximos a la plaza de Santo Domingo.

En cuanto a las actuaciones o reformas llevadas a cabo en el siglo XX, éstas han ido dirigidas tanto a su consolidación como a la ampliación de su tablero. Bien reciente es la reforma y ampliación -con aceras en saledizo- que se llevó a cabo en el año 2005. (Foto núm. 7)

En la actualidad muestra seis arcos de diferentes formas y tamaños, algunos de ellos apuntados (uno entre dos de los amplios arcos rebajados y otro incluido en la estructura que cubre el 'Río Alto'. Estos elementos y los tajamares triangulares son los testimonios más claros de su origen medieval. El arco situado más próximo a la plaza de Santo Domingo debió quedar oculto a partir de una importante reforma que se llevó a cabo en esta zona a finales del siglo XIX, de ahí que en las fuentes bibliográficas decimonónicas se haga referencia a que el puente poseía siete arcos.

En cuanto a la datación de la fábrica medieval, es importante resaltar que contamos con una referencia indirecta a esta obra en un documento de 1218 que, al referirse a la adquisición por parte de la orden de Calatrava del Molino Mayor, indicaba que éste se encontraba en un punto próximo a este puente, lo que confirmaría que ya estaba construido en dicha fecha. Debe tenerse en cuenta que es indudable que la necesidad de un puente en este emplazamiento -que permitiese el acceso desde Zaragoza- surgió desde el momento en que la población cristiana se asentó alrededor del castillo construido en lo alto de Pui-Pinos y por lo tanto desde el siglo XII. Si bien en un principio pudo ser suficiente una pasarela de madera o un puente más sencillo que la gran obra bajomedieval que, aunque con numerosas reformas, ha llegado hasta nuestro días. La ubicación de ese primer puente debió ser la misma que el actual, dado que un documento de 1275 lo localizaba junto al barrio de San Jaime o de Santiago.

Otra fuente documental (de gran interés) confirma la reconstrucción de este puente a principios del siglo XIV. Así, un documento conservado en el Archivo de la Corona de Aragón indica que el 18 de septiembre de 1311 el rey Jaime II accedió a la solicitud de los jurados y concejo de Alcañiz de recaudar un impuesto (pontaje) para proceder a la reparación del puente que a causa del desbordamiento de las aguas [...] hace ya tiempo que permanece arruinado y demolido. El impuesto con el que se pretendía recaudar los fondos necesarios para la reconstrucción de esta obra debía aplicarse a todos y cada uno de los que hagan uso del puente para transitarlo, exceptuando sin embargo por nuestra voluntad a todos los habitantes y gentes de la villa de Alcañiz, que ya contribuyeron y que incluso deben por otros conceptos contribuir para las obras de mejora del puente, porque en otro modo el mantenimiento del mismo les resultaría demasiado gravoso. Si la primera referencia documental (la de 1218) quizá todavía aludiese a un puente de madera, este documento de 1311 menciona a un opere maiora, lo que permite deducir que ya se trataba de un puente de piedra. Pero esto solo es una hipótesis, pues no se tiene certeza de la existencia de un puente de piedra en este emplazamiento hasta el siglo XV.

Crucial fue la conexión de este puente con el recinto amurallado de la población. Es entonces cuando debió adquirir el aspecto que mantuvo hasta el siglo XIX y que se refleja en el grabado de Palomino del siglo XVIII (Foto núm. 8): puente sólido con torreón-puerta en uno de sus extremos integrada en el perímetro de murallas. Estamos pues ante una obra que, como todavía puede constatarse en el puente de Valderrobres, tuvo una evidente relación con el antiguo recinto amurallado, en este caso con la línea de murallas de finales del periodo medieval (s. XIV-XV), de la que formaban parte el "Muro de Santiago" y el "Muro de Santa María" y, por tanto, los torreones recientemente recuperados. Ambos tramos flanqueaban la puerta-torre que se emplazó en el extremo del puente más próximo a la población que puede contemplarse en el citado grabado de Palomino. La existencia de esta puerta, hasta finales del siglo XIX, queda confirmada por las numerosas ocasiones en las que se hace referencia en las actas municipales de ese siglo a órdenes relativas a la apertura o cierre de las puertas del puente y al establecimiento o exención del pago asociado al fielato de consumos establecido en este punto. Esta misma documentación -conservada en el Archivo Municipal de Alcañiz- confirma la realización de diversas obras de consolidación y ampliación del Puente de Piedra a lo largo de dicha centuria y otros detalles curiosos como la restauración (en 1851) de una escultura de San Cristóbal que en él se encontraba. Otro dato interesante (también procedente de las actas municipales del siglo XIX) que confirma la relación entre este puente y el recinto amurallado es el acuerdo adoptado en 1884 para se derribe la parte saliente de la muralla existente a la derecha del puente, entrando por el Muro de Santa María [...] con obgeto de facilitar el tránsito de vehículos. Debió ser entonces cuando también se demolió la puerta de su extremo, pues ya no aparece en las fotografías de principios del siglo XX ni tan siquiera en la pintura de Ceferino Cabañas Palomar de 1895.

En cuanto a las alusiones a este puente en diversas fuentes bibliográficas, destaca la que incluye Juan Sobrarias a principios del siglo XVI en sus Alabanzas de Alcañiz (1506): Pero fijaos primero, os lo ruego, en el puente, pues ha sido construido con piedras muy duras: es, sin duda, muy ancho, largo y excelso, y fortalecido, además, con una mezcla tal de cal y arena que no es posible que nunca se nos resquebraje o se separen sus piedras de sus piedras ni con el sol, ni con el viento, ni con la continua corriente de agua que sin cesar lo salpica y moja. Por debajo de él y de las murallas se desliza el río Guadalof [...] (traducción de José María Maestre, 2000).

Los elogios a esta obra se repiten en otras fuentes. Quadrado (1844) cuando describe la ciudad precisa: Cíñela el Guadalope amorosamente describiendo la misma curva; y del lado del Oeste un magnífico puente de siete arcos enlaza á la población con el delicioso paseo donde brota por 70 caños copioso manantial [...]. También Pascual Madoz en su Diccionario (1845-1850) elogia este puente que había sido restaurado una década antes: Al salir de la ciudad por el lado del oeste se encuentra el magnífico puente de piedra de 7 arcos, que desde la guerra de la Independencia había estado inservible hasta la última guerra civil (1836), en que se consiguió reconstruir con todo el gusto y solidez, que se podía desear, las dos arcadas que faltaban. [...]


Más información:

(Reg. 226) ARDID Y PLANO, Mariano, Memorias para escribir la historia de la ciudad de Alcañiz (...) Alcañiz, año de 1852 (manuscrito inédito), f. 58r.


Bibliografía y fuentes documentales:

- ARDID Y PLANO, Mariano, Memorias para escribir la historia de la ciudad de Alcañiz. Recogidas, compiladas y adicionadas por don Mariano Ardid y Plano, natural y vecino de dicha ciudad . Alcañiz, 1852, obra inédita (manuscrito conservado en la Biblioteca Pública de Alcañiz).
- BENITO MARTÍN, Félix, Patrimonio histórico de Aragón. Inventario arquitectónico: Teruel, Zaragoza, Departamento de Cultura y Educación de la Diputación General de Aragón, 1991.
- IRANZO MUÑÍO, María Teresa, "La construcción pública en la Edad Media", Caminos y comunicaciones en Aragón, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1999, pp. 121-133.
- IRANZO MUÑÍO, María Teresa, "Cruzando cauces", Patrimonio hidráulico del Bajo Aragón turolense: usos del agua, Teruel / Zaragoza, Diputación Provincial de Teruel / Prames, 2009, pp. 101-111.
- LAGUÉNS GONZÁLEZ, Miguel A., “Evolución urbana de Alcañiz”, Al-Qannis, Boletín del Taller de Arqueología de Alcañiz, núm. 3-4 (monográfico), Alcañiz, Taller de Arqueología de Alcañiz, 1995, pp. 301-345.
- LALIENA CORBERA, Carlos, Sistema social, estructura agraria y organización del poder en el Bajo Aragón en la Edad Media (siglos XII-XV), Teruel, Instituto de Estudios Turolenses, 2009.
- MADOZ, Pascual, Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de España y sus posesiones de ultramar, Madrid, Establecimiento tipográfico de P. Madoz y L. Sagasti, 1845-1850. Edición facsímil, Zaragoza, Diputación General de Aragón, 1986.
- QUADRADO Y NIETO, José María, Recuerdos y bellezas de España. Aragón, Zaragoza, Librería Pórtico, 1974 (reproducción facsímil de la 1ª edición de 1844).
- SOBRARIAS, Juan, Alabanzas de Alcañiz . Discurso del alcañizano Juan Sobrarias pronunciado ante el senado de la villa en el años del Señor de 1506 (introducción, edición crítica y facsímil, traducción anotada e índices a cargo de José María Maestre Maestre, prólogo de Luis Gil) Alcañiz / Cádiz, Instituto de Estudios Humanísticos / Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, 2000.
- TABOADA CABAÑERO, Eduardo Jesús, Mesa Revuelta. Apuntes de Alcañiz, Zaragoza, tip. La Derecha, 1898.


DOCUMENTACIÓN
- Archivo de la Corona de Aragón, sección Cancillería, reg. 208, fol. 56 v. (original en latín).
- Libros de actas del Ayuntamiento de Alcañiz del siglo XIX.
- Fondo Documental Histórico de las Corte de Aragón (grabado de Palomino)


Autoría:

TEXTO: Teresa Thomson. FOTOGRAFÍAS: Paco Climent, 2005-2013.


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© 2012 Fundación Quílez Llisterri. Fomento de Arte y Cultura en el Bajo Aragón.
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